Un destino que no se busca
En estos momentos
la paz tiene solo una definición para mí: Destino. Un destino que no se busca,
un destino que no se forza, un destino que no se encuentra, más bien es uno que
halla. Por mucho tiempo luché en mis fuerzas jugando a construir mi vida, tratando
de encontrar la respuesta a esa cuestión tan agobiante acerca de hallar propósito.
Lágrimas que en el pasado me sabían a hiel, hoy me saben a miel. Hoy solo hay
lágrimas de felicidad al sentir que no soy más yo la que gobierna mi vida y la
que le da dirección. Hace un año decidí rendirme y comenzar una nueva etapa en
mi vida. Y aún esto no fue algo que busqué. ¡No! me tomó por sorpresa. Y no
todas las sorpresas son agradables. La sorpresa que me dio el Autor de mi vida
fue dolorosa, pero fue perfecta en tiempo y en espacio. La corrección es
dolorosa, pero sin duda es un acto de amor. Estoy tan feliz de que mi Papá me
ame tanto y me haya corregido. Han sido meses de transformación. Mi manera de
pensar, de sentir, de vivir es totalmente diferente ahora. Palabras como paciencia,
obediencia, fe, oración y disciplina ahora tienen un mayor y rico significado
para mí. No hay palabras para describir lo que se siente el conocer a Dios en
una actitud de quietud. El minimalismo (Menos es más) no debería ser solo una tendencia artística, sino una realidad incorporada en nuestro ADN . Mientras menos somos y hacemos, más ES y HACE Dios. ¡No hay atajos amigos! La cura a nuestra enfermedad es la rendición.
cuando decidimos forzar el plan de Dios y adaptarlo a nuestro plan (claro ,el animo siempre es el mismo , realizar lo que se nos ocurrio...)caemos de manera tan sutil, y nos afianzamos en nuestra fuerza y limitado razonar.
ResponderEliminarDejar a Dios como auspiciante, o como mapa ,guia,brujula, timon y timonel???
me doy por el segundo escenario. lastima que hay veces q entenderlo solo se da cuando ya atravesamos un tortuoso y doloroso camino. te amo nena.
todo un filósofo mi gordo, gracias por tu comentario! te amo más!
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